De profesión abogada y con una sólida visión y conocimiento sobre los derechos de la niñez, se desempeñó anteriormente como Gerenta de la División de Atención a Víctimas y Testigos, Directora de la Unidad Especializada en Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar del Ministerio Público y fue Fiscal especializada en delitos sexuales y violentos.

Durante 9 años, en que se desempeñó como Fiscal Adjunto, estuvo en contacto y atención directa de muchos niños, niñas y adolescentes (NNA) que enfrentaron el proceso penal como víctimas, testigos e imputados de delitos, por lo que además le correspondió perseguir y buscar sanción y reparación de parte de los tribunales de justicia, pudiendo observar, desde el trabajo operativo y concreto, cómo el sistema no era capaz de acoger sus necesidades y de respetarlos en tanto sujetos de derechos. Desde ese momento, comenzó a coordinar equipos y a relacionarse con otras áreas de la institucionlidad del Estado, precisamente con la finalidad de mejorar sus condiciones y lograr que se les reconozca, de manera efectiva, sus derechos y garantías fundamentales.

Ha liderado equipos multidisciplinarios y de alto desempeño, primero dirigiendo la actual Unidad Especializada en Derechos Humanos, Violencia de Género y Delitos Sexuales y, luego en la División de Atención a Víctimas y Testigos, ambas en el Ministerio Público. Es en estos cargos desde donde comprometió su accionar con la generación de políticas públicas transversales que potencien el reconocimiento y respeto irrestricto de los derechos y garantías de los NNA, experiencia que ella misma ha reconocido como “tremendamente enriquecedora desde la posibilidad de interactuar con órganos del Estado pero también con organismos de la sociedad civil que sin duda en esta materia tienen mucho que decir”.