Declaración Pública de la Defensoría de la Niñez en relación a tesis de la Universidad de Chile sobre pedofilia


En relación a los trabajos de tesis de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, que se han conocido por redes sociales y que tratan sobre pedofilia (“Pedófilos e Infantes, pliegues y repliegues del deseo” y “El deseo negado del pedagogo: ser pedófilo”), como Defensoría de la Niñez declaramos lo siguiente:

 

  1. Como ya habíamos declarado por medio de nuestra cuenta en Twitter, rechazamos categóricamente cualquier hecho, situación y/o publicación que inste a normalizar una vulneración tan grave de derechos de niños, niñas y adolescentes, como lo es la pedofilia.
  2. La cultura de respeto pleno a los derechos de la niñez y la adolescencia es responsabilidad del Estado y de la sociedad en su conjunto y, sin duda, la academia es parte crucial de aquello. Su aporte ha sido fundamental en el cambio de paradigma hacia niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho en el país; por lo mismo, resulta preocupante que una publicación que proviene de un espacio de formación universitaria, aunque sea en el ámbito teórico y no práctico (como señaló el comunicado de la Facultad), normalice una conducta vulneradora como es la pedofilia, que está tipificada como delito en nuestro país.
  3. Bajo las facultades que nos otorga la ley N° 21.067, hoy enviamos un oficio (N°1221/2022) a la rectoría de la Universidad de Chile, con el fin que se aclare que las dos tesis en cuestión no pueden ser interpretadas como investigaciones que avalan o justifican conductas abusivas contra niños, niñas y adolescentes, dado el riesgo de entregar a la ciudadanía un mensaje errado sobre la gravedad de este tipo de conductas, pudiendo derivar en la normalización de estos delitos. Adicionalmente, solicitamos se nos informe sobre las medidas que se adoptarán por parte de dicha casa de estudios para aclarar la interpretación y alcance de dichos documentos de investigación.
  4. Por último, reiteramos: no existe ninguna justificación ante una agresión sexual contra niños, niñas y adolescentes. Todos somos defensores y defensoras de sus derechos y debemos avanzar en conjunto a una cultura que les respete y proteja en todos los ámbitos.